Breve cronología del fin de los humanos

“Despreciables, insignificantes e insidiosos humanos: la última utopía en caer fue el capitalismo. Al igual que en el caso de las pasadas utopías, no fue tanto su primitiva concepción teórica la responsable de su debacle, sino el siempre olvidado “factor humano”: el innato egoísmo de su especie. Así aún cuando todos los signos de la decadencia estuvieron ante sus ojos, de forma idéntica a como algunas mentes privilegiadas habían predicho incluso con décadas y centurias de anticipación, los humanos prefirieron mantener una postura optimista obsesiva, y dado los hechos del futuro, incluso criminal. Los individuos se siguieron procreando como conejos, a sabiendas de la miseria que le esperaba a sus descendientes; las grandes empresas se continuaron embarcando en proyectos monopólicos cada vez más innecesarios y desechables, derrochando de forma ilógica toneladas de recursos; los estados siguieron compitiendo en la carrera de construir el arma más destructora; los políticos sólo prometieron mentiras; las clases superiores sólo buscaron acaparar más riqueza antes de que a definición de riqueza pasará a ser la de una barra de pan… Al final la naturaleza, agotada, el universo entero, y sus despiadadas leyes se encargarían de que la selección natural obrara libremente de nuevo. Su refinada sociedad industrial sólo había sido posible gracias a existencia de la energía barata, representada principalmente en el petróleo; cuando éste escaseó , y luego lo hicieron el carbón, el gas y el uranio, el espíritu humano se desintegró ferozmente en millones de pequeños espíritus humanos que compitieron entre sí en un mundo superpoblado y destruido de forma tan descarnada, que pronto la vida se convirtió en una maldición. Ahora que los veo tras estas rejas, con su ladino semblante y su aspecto de simios, no puedo imaginar que todas las ruinas que descubrimos a diario hubiesen sido fruto de su parasitaria expansión sobre el planeta.”
Extracto del discurso de un posthumano, visto en 2900 en frente de la jaula de un zoológico, dirigiéndose a unos primates.

“Siglo XIX y XX: La Revolución Industrial mejora las condiciones de vida de la especie humana de forma espectacular. Sin embargo se produce también un aumento exponencial de la población, que crece de cerca de 500 millones a más de 6000 individuos. El sustento de una población tan enorme sólo es posible debido a una explotación cada vez mayor de los recursos, especialmente del petróleo, usado intensivamente en la industria agroquímica que permite producir las ingentes cantidades de alimentos requeridas, y en los medios de transporte que hacen posible la distribución de estos bienes de primera necesidad alrededor del globo. Surgen las teorías capitalistas y comunistas; ambas fundadas en el credo de un crecimiento perpetuo.
1956: En plena expansión del American Way of Life, se formula la Teoría del pico de Hubbert. Marion King Hubbert, experimentado geólogo tejano de la pujante industria petrolera, preocupado por la dependencia extrema que la actual civilización presenta por los hidrocarburos, extrapola las ecuaciones para evaluar el rendimiento de un pozo petrolero, a todos los campos de los Estados Unidos y luego al mundo entero; y concluye que los Estados Unidos llegarán a su máxima producción en la década de los 70, y el mundo entero en un plazo estimado de cincuenta años. Según su teoría, a partir de entonces el oro negro no haría más que menguar, hasta alcanzar un punto de rendimiento negativo, en el cuál la energía requerida para sacar un barril, sería mayor a la energía representada por ese mismo barril. El petróleo sería entonces demasiado caro para continuar extrayéndolo, y su escasez causaría hambruna y recesión económica irreversibles. A pesar de que en los 70 su primera predicción se cumple, la ciencia oficial y las compañías petroleras le restan importancia a su teoría.
1969: El primer ser humano posa sus pies sobre otro cuerpo estelar, la luna. Este hito técnico y científico coincide con el punto de mayor bienestar y riqueza alcanzado por la especie humana en su conjunto, el momento de mayor abundancia per capita de energía. A partir de 1970 el petroleo no parará de subir año tras año su precio, mientras que el aumento exponencial de la población mundial asegurará que la desigualdad sea cada vez más marcada. Hazañas pacíficas como ésta nunca se volverán a repetir.
1973: Primera crisis (provocada) del petroleo, debido a las tensiones políticas en Oriente Medio. Los países productores toman conciencia de que están asentados sobre un recurso poderoso, pero finito, mientras los consumidores occidentales perciben por primera vez la dependencia extrema de su modo de vida del petroleo. La producción de los Estados Unidos empieza a menguar.
1993-2001: Egipto, India, Malasia, Argentina, Colombia, Ecuador, Reino Unido, Australia, México, Omán y Noruega, entre otros países antaño grandes productores, alcanzan el punto máximo de su producción petrolera, y ésta empieza a declinar. Algunos de estos países pasarán en el plazo de pocos años de exportadores a importadores netos de crudo.
2001, septiembre: Tercera Guerra Mundial, llamada oficialmente “Guerra contra el Terrorismo”. Curiosamente los mayores santuarios de terrorismo alrededor del mundo coinciden con los lugares con las mayores reservas de crudo del planeta y con las rutas de los futuros proyectos de construcción de oleoductos. Esta verdad es tan evidente que los agresores deben inventar mentiras que sólo se sostienen por su dominio absoluto de los medios masivos de comunicación, como que Saddam Hussein, dictador laico, tiene algo que ver con Osama Bin Laden, supuesto fanático islamista. Los bandos en esta guerra son, como en una mala cinta de espionaje, la única potencia mundial, Estados Unidos, y el fantasmal grupo terrorista AlQaeda, cuyos cuarteles generales parecen poseer el don de la ubicuidad, al encontrarse por igual en todas partes y en ninguna. En realidad, se trata del último movimiento desesperado de la élite económica mundial por tomar el control de los recursos no renovables de la Tierra.
2005, marzo: Las cifras de producción de petróleo y demanda son igualadas por primera vez, lo que quiere decir que ya no hay excedentes. Para mediados de este año la producción de petróleo convencional se estanca, luego de décadas de crecimiento interrumpido, permaneciendo en una cifra que se ha mantenido estable hasta el 2010. Algunos empiezan a sospechar que se ha alcanzado la meseta de producción global, es decir, el pico del petróleo predicho por Hubbert.
2006: Un miembro de la élite, Al Gore, produce un documental, que a pesar de sus exageraciones y amarillismo, gana convenientemente un Oscar. Con el telón de fondo de un imaginativo y devastador cambio climático, Al Gore urge a la humanidad a moderar su consumo de combustibles fósiles, mientras se desplaza a sus conferencias en su jet privado.
2007, junio: Apple lanza el iPhone, un teléfono inteligente fabricado en China y diseñado en California. El capitalismo y el modelo de consumo desenfrenado se ha extendido por la mayor parte del planeta y las mega-corporaciones se encuentran en una lucha sin cuartel por los consumidores.
2008: El ritmo de crecimiento económico sobrepasa al de producción de energía. No hay más leña para fustigar a la caldera de la expansión económica. El petroleo alcanza virtualmente los 150 dólares por barril, precio record que precipita una crisis financiera a escala planetaria. Los estragos producidos en las economías de los países desarrollados detienen la alza por falta de demanda, sin embargo el crecimiento de China, India y los países en vía de desarrollo impiden que el precio del crudo vuelva a bajar a los niveles anteriores. Se destapa la estafa piramidal de las hipotecas y muchos se enteran por primera vez de la forma en que el mercado de valores opera, a la manera de una sala de juego virtual, donde cerebros electrónicos ejecutan miles de transacciones por segundo. Huelgas de transportistas en Europa.
2009: La tensión entre Irán, el tercer mayor productor de crudo y los Estados Unidos e Israel aumenta poco a poco. El regimén islamista de Irán, consciente de que tarde o temprano será invadido y devastado como lo ha sido Iraq para hacerse con sus recursos, acelera un programa nuclear con fines “pacíficos”. Las compañías navieras reducen la velocidad de sus barcos a niveles del siglo XIX debido al alto costo de los combustibles.
2010, abril: Una plataforma petrolera para aguas ultra-profundas estalla en el Golfo de México, mientras realizaba la delicada y última fase de una perforación en el lecho marino, provocando una hecatombe ecológica. Desde el estancamiento del petróleo convencional, las grandes compañías suplen la demanda buscando en lugares ultra costosos como el fondo del mar. Los riesgos de este tipo de operaciones son casi desconocidos.
2010, agosto: Un gusano informático denominado Stuxnet que se cree ha sido diseminado por programadores israelíes y norteamericanos infecta las instalaciones nucleares iraníes y retrasa su programa nuclear. Se trata del primer virus electrónico capaz de dañar físicamente una instalación enemiga.
2010, septiembre: Rusia comienza la construcción de varios reactores nucleares destinados a proveer la energía necesaria para extraer el oro negro y el gas que se halla en las gélidas profundidades del polo norte. La inversión es colosal. Estados Unidos, Canadá, Dinamarca y Noruega avanzan igualmente en sus propias reclamaciones territoriales sobre este inhóspito segmento del globo.
2010, diciembre: Mark Zuckenberg, el fundador de Facebook es elegido “el hombre del año”, mientras en casi todos los países avanzan legislaciones más fuertes para el control de Internet.
2011, enero: Como si fuera un ataque “coordinado”, la población de varios países del mundo árabe se rebela de forma simultanea… La versión oficial atañe el hecho a una revolución propiciada por las redes sociales en pro de la democracia, ignorando la extendida escasez y alarmante escalada en el precio de los alimentos que padecen éstas poblaciones, dependientes de las importaciones y por ende el eslabón más débil en la cadena alimenticia mundial actual. Toneladas de cereales antes destinadas a la alimentación humana se están quemando en forma de biodiesel. El petróleo vuelve a superar la barrera de los 100 dólares.
2011, febrero: Un cable de Wikileaks, hace una “revelación” que no revela nada nuevo: Arabia Saudita, el mayor productor mundial, miente sobre sus reservas de petróleo. Ya ha llegado a su límite de producción y no puede producir más. La mala noticia se esta convirtiendo en algo tan evidente que ya ni siquiera el trucho del calentamiento global va a bastar para ocultar la desagradable verdad a la opinión pública.

2012 – 2020: Las olas de crecimiento y crisis económica se siguen sucediendo con rapidez, provocadas por los ciclos de producción petrolera, determinados a su vez por la voraz demanda cada vez más insatisfecha. Al final de cada crisis el petróleo toca un piso más alto. Quiebra masiva de aerolíneas y huelgas generalizadas de transportistas. El uso del carbón y el gas natural se extiende; es sólo un consuelo momentáneo ya que estos recursos también tocarán su techo en las próximas décadas. Irán es invadido en una guerra nuclear táctica que en un calculado efecto dominó desola gran parte de Medio Oriente y Asia central. Varios países africanos en la anarquía y con grandes reservas minerales son ocupados por tropas de la ONU en conjunto con USA, quien debe darle una tajada a Rusia y China para obtener su apoyo. El dólar se hunde y diversas divisas se enfrentan; el poder imperial norteamericano a pesar de su superioridad bélica es cada vez más cuestionado. Un crack financiero de grandes proporciones es provocado. Roces entre las potencias por los recursos del polo norte y el polo sur. La burbuja China se desinfla.
2020 – 2050: La producción petrolera se reduce a los niveles de mediados del siglo pasado, pero la población es casi tres veces mayor. El colapso de la utopía capitalista es evidente. La mayoría de las industrias se encuentran estancadas y en la bancarrota, debido al nulo crecimiento. Grandes segmentos de la población en Europa y posteriormente Estados Unidos, caen en la miseria. Primera Guerra Inter-capitalista, en las cuál las potencias, especialmente Estados Unidos y sus aliados se reparten las ultimas bolsas de recursos en perjuicio del resto del mundo, asegurándose así otro par de décadas de relativo bienestar. La democracia subsiste como tapadera de la real dictadura de las clases mega-millonarias, que poco han perdido hasta ahora y son los únicos beneficiarios del surgimiento de las primeras terapias genéticas que prometen alargar la vida humana y retrasar indefinidamente el envejecimiento. La hambruna se generaliza en el antes llamado tercer mundo y en los países en vía de desarrollo la brecha entre privilegiados y la masa en general es cada vez mayor. Las poblaciones desesperadas con el desempleo y la violencia, exigen mano dura de sus gobernantes. Se restablece la pena de muerte. Neofeudalismo en Asia y América del Sur. Los señores de la guerra rigen en vastos territorios sobre las mayorías desposeídas. Algunos focos de gran desarrollo reducidos e independientes sobreviven en el lejano oriente y el norte de Europa. Se investiga en nuevas tecnologías de energía, pero ninguna tan barata y masiva como el petróleo o el gas que empieza a declinar de forma irrevocable y en picada. Por si a alguien le importa todavía, Internet ha desaparecido como la conocemos. La exploración espacial desaparece, excepto en sus aplicaciones militares.
2050 –2100: Los humanos que todavía viven en ciudades son marcados como ganado con chips. La mayoría de los países del tercer mundo se han convertido en lugares invivibles debido a la hambruna y la superpoblación, al nivel de Haití en 2010. En estos lugares ya no hay clases privilegiadas. En áfrica hay canibalismo. Pestes, enfermedades. Fuerzas paramilitares conservan el orden en el norte de Europa y Canadá. Expulsiones y purgas masivas. La población mundial se empieza a contraer sensiblemente. Incluso los megamillonarios comienzan a perder privilegios. Se empieza a estudiar la matanza de millones de seres humanos para garantizar el futuro de esta clase privilegiada. Virus selectivos son liberados. Segunda Guerra Inter-capitalista. Los Estados Unidos se fragmentan en varias repúblicas independientes, Rusia y China hacen uso de sus arsenales nucleares. Avances en genética y simulación por ordenador. Inteligencia artificial. Son usados para eliminar las poblaciones de continentes enteros. Mesianismo tecnológico, una nueva religión se crea como medio de controlar las masas.
2100 – 2200: Las guerras y el hambre han devastado el globo. La población mundial, de algunos cientos de millones de personas mengua lentamente pero de manera firme. La energía es excesivamente cara, sólo los poderosos tienen electricidad y vehículos a motor. Algunas decenas de millones conservan algún tipo de comodidades, el resto ha caído en el salvajismo. El control de la natalidad, se realiza por todo el planeta. Los humanos fruto de la manipulación genética (un par de millones) cazan a los humanos normales, como deporte. El planeta se recupera poco a poco de los estragos de la civilización industrial. Las grandes empresas e investigaciones han sido abandonadas, excepto las que tienen que ver con genética e inteligencia artificial. Diversas formas de tiranía. Ciudades-Estado. Civilizaciones agraria de baja y alta tecnología.
2200-2500: Posthumanos nacen en laboratorios gracias a la ingeniería genética, cómo último proyecto de las élites decadentes para conservar su poder; sin embargo gracias a la selección natural demuestran ser más eficientes e inteligentes en el aprovechamiento de los recursos; ya que numerosos rasgos negativos de la especie humana han sido eliminados de su ADN. A mediano plazo perduran y desplazan al hombre y a sus creadores como especie dominante del planeta: son seres estoicos y racionales.
2500-3000: Agotamiento total de los hidrocarburos. Los últimos legados del hombre son olvidados. La nueva especie posthumanoide se expande por el globo en pequeños grupos practicando una economía de subsistencia. Los humanos persisten como curiosidad zoológica en algunas reservas; o en estado salvaje. Fin de la historia humana.”
Extracto de un manuscrito posthumano, forjado en folios de cuero de bisonte. Hallado en una caverna donde se supone se refugiaban los últimos homínidos durante la glaciación de 3100, antes de perecer congelados.

“Aquellos que nacieron en las últimas décadas del siglo xx serán gente afortunada: van a asistir al colapso de una civilización. Habiendo nacido dentro de los últimos estertores de la sociedad capitalista, en el punto de su mayor bienestar y expansión, contemplarán el desmoronamiento de todas las promesas sobre el futuro, de forma más devastadora que cualquier generación anterior. Habrán vivido para entonces el apogeo de la sociedad de consumo, y algo del brillo de su era dorada, en la cual nacieron sus propios padres, el nacimiento de la efímera era de las comunicaciones, y también el posterior colapso post-capitalista. Si tienen suerte entenderán que no fue tanto el agotamiento de los recursos ni los infranqueables límites de la naturaleza, sino la propia incapacidad humana fruto de su legado simiesco, la que en el momento decisivo halla acelerado su devastación. Entonces quizá sonreirán amargamente recordando que siempre hubo optimistas, incluso en el último instante los hubo. Decían que cuando todo fuera evidente el ser humano encontraría una forma racional de superar las dificultades que el agotamiento de los recursos imponía. Que se formarían pequeñas comunidades que se apoyarían entre sí. Cuan equivocados estaban; cuando todo se empezó a ir al carajo cada maldito humano lo único que buscó fue mantener su propio y egoísta bienestar. Los estados pisotearon a los estados, las tribus a otras tribus, los hermanos a los hermanos. La existencia volvió a ser la lucha que siempre fue. Con el tiempo de todo ello al menos espero que el ser humano tenga la oportunidad de volver a evolucionar con naturalidad, quizás hacia una forma más elevada, quizás hasta dejar de ser del todo un simio avaricioso y cobarde.”
Extracto de un texto electrónico censurado hacía 2016. Se desconoce la suerte de su autor.


13 comments