La humanidad es el enemigo
La humanidad es el enemigo, no se engañe. Ellos son los que están detrás de cada anuncio que ve en este monitor, de cada palabra que lee sobre información que en un mundo normal no tendría por que importarle;ellos solo quieren manipular su mente y engañarlo para que compre su producto. ¿Qué trascendencia tienen esos hechos que pasan a cientos de kilómetros de donde está, en que le pueden afectarle a usted, un tibio conjunto de órganos limitado por su propia piel? Y sin embargo ellos persisten con bombardearnos con sus asuntos vácuos e inútiles. ¿Le importa a usted, como, primordialmente, un animal inteligente, el contenido bajo en nutrientes de un jugo de frutas empacado? ¿Le interesan en verdad las desventuras de unas criaturas desnutridas que tal vez pudieron ser humanos en un desierto africano? ¿Los pedazos de cuerpos sanguinolentos que caen, como un lúgubre lluvia marrón, luego del estallido del último carro-bomba? ¿Le llama la atención saber algo más sobre esos ignorantes extremistas, que “curiosamente” a tanto contribuyen a mantener el estado de guerra en un lejano país? ¿Le interesa lo que dice un viejo legañoso desde un púlpito labrado en oro, sobre la pobreza y la desigualdad? Es más, ¿encuentra alguna diferencia en dormir sobre un lecho de periódicos viejos, a hacerlo en la cumbre de una apoteosis de dinero especulativo, un enorme edificio desde cuya cima de cristal podría observar una colmena humana, como quietas luciérnagas? No menos importante, ¿sabe cual es el último amorío de esa estrellita pop prefabricada, o el reciente escándalo de esa actriz demasiado millonaria consumiendo anfetaminas? ¿o que una niña ha desaparecido sin dejar rastro y ahora sus padres la buscan con desespero?; o, ¿le importan las palabras fuera de tono que se dicen entre sí dos simios responsables de la vida de millones de sus súbditos (perdón, electores)?
A mi no me importa en lo más mínimo. ¿Y sabe por qué? por que si yo fuera uno de esos pobres espectáculos de huesos que vagan entre las moscas y la arena, o la víctima desmembrada de un frío asesinato, o un archimillonario que muere a pesar de todo su dinero, ahogado en su propia mierda y entre las miradas avarientas de sus colegas… a ningún puto humano le importaría eso, ni nadie cambiaría su salud por mi enfermedad ni su riqueza por mi pobreza ni su alegría por mi dolor. Así que mi edificante mensaje de hoy es, no se afliga demasiado ni siga esbozando esa mueca hipócrita, por que si no fueran ellos, seriamos nosotros en su lugar.


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