Los ochenta: una década infeliz, banal y despreciable

Los ochenta fueron la época dorada del Heavy Metal y las películas de terror. Nada más. Pero como no a todo el mundo le gusta la buena música ni las buenas películas, en cuanto a la corriente principal, el mainstream, fueron algunos de los años más anodinos en la historia de la humanidad. Sin embargo persiste entre los sobrevivientes de aquellos años la tendencia a decir que todo tiempo pasado fue mejor, tal como un anciano decrépito persiste en decir que la vida era mejor cuando no había televisión. Yo estuve ahí, y créanlo, luego de celebrar el último año nuevo de aquella década sólo pensé: “Acaba de pasar la primera década de mi vida consciente, y tuvo que ser está, que mierda”. Ahora, las cíclicas modas de lo retro, luego de haber hecho un repaso a los sesenta, los setenta, están entrando ahora en su fase ochentera, lo que hace el fenómeno insufrible. Pero; sí los sesentas fueron Los Sesentas, los setentas, la era de la música disco, los noventa, la década de internet, y los primeros años del siglo XXI, la era de la guerra antiterrorista y del peak oil; ¿que fueron los ochenta? Como se darán cuenta no es fácil definir esta década falta de personalidad, sin embargo dado que su hecho más destacado fue el matrimonio de Lady Di, sería correcto llamarla la era de Lady Di. A continuación voy a tratar de demostrar que los ochenta fueron de los peores y más decadentes años de la raza humana, en lo que lleva parasitando esta bola llamada planeta Tierra.
Economía
Al ser una época en apariencia boyante, la gente tendía a ser consumista y a no preguntarse mucho sobre las cosas. También fue la época en que los banqueros de Wall Street aprovecharon para hacerse definitivamente con el control del mundo, sin apenas resistencia, y entregarle el poder a una inteligencia artificial, los computadores que a partir de entonces empezaron a regular las transacciones electrónicas. Nunca antes ni después se produjo un golpe de estado de manera tan limpia. También fue la época en que la deuda pública de la mayoría de estados del mundo se hizo impagable y el hambre se hizo popular en África. Sí como no todo fue lindo en los ochenta.
Guerras
Los setenta tuvieron a Vietnam, los noventa a Saddam, en cambio durante los ochenta la única guerra de importancia fue aquella que término de manera más estúpida en el siglo XX, la guerra fría, con un apretón de manos (¡Ah! ¿Y no que los rojos eran tan malos, para que hicieron entonces tantos misiles nucleares?)

Hechos destacados
Como ya dije el hecho más cubierto por los medios de aquellos años, fue el infame matrimonio de Lady Di con el hijo tonto de la monarquía británica. Será que en aquellos años todos se creían ingleses, no sé, o de verdad pensaban que las historias rosa eran posibles. Con este chisme se mantuvo estupidizada durante años al 45% de la población mundial. Otro hecho destacable y de la misma calaña fue el mundial de México 86, cuando gracias a un gol de mano los argentinos ganaron. Qué los argentinos ganarán no hace sino demostrar una vez más el poco nivel de aquellos tiempos. También se cayó el primer transbordador de la NASA, con una maestra de escuela a bordo (¿que diablos hacía ella ahí?). Eso fue todo.
Música pop
Si ya los setenta habían sido decadentes, en los ochenta la decadencia se convirtió en un estilo. Para la muestra el artista más representativo de esos años, que en el poco tiempo que duro su estrellato paso de negro a blanco y posteriormente a muñeco diabólico violador de niños. Éste era el ídolo de masas de aquellos tiempos. Su nombre infame: Michael Jackson.
Comedias
En estos años empezaron a salir comedias con temáticas cada vez más absurdas. Lo peor era que a la gente le gustaban. Por ejemplo estaba la protagonizada por un enano que hacía de niño negro adoptado por un multimillonario. La mayoría eran insoportables ya en aquellos años; todo era de manera desesperada tan políticamente correcto que como consecuencia tuve mis primeras urticarias.

Series de acción
Si de acuerdo, yo también tenía el cuaderno de Los Magníficos (The A-Team) y jugaba con una réplica a escala del Auto Fantástico y por supuesto no me perdía un episodio del Lobo del Aire. Pero entonces tenía diez años, la gente crece y guarda los juguetes en un rincón mohoso del ático, ahora vuelvo a ver uno de esos episodios y me aburro de ver la simpleza de sus argumentos y lo patéticos que eran: Acto 1: los buenos llegan a un pueblo o un barrio marginal a ayudar a un montón de mugrientos que finalmente ni siquiera podían pagarles. Acto 2: los buenos nunca matan a nadie así hicieran una ráfaga de metralleta de doble cañón de dos minutos sobre los malos.
Acto 3: chiste flojón y cortinilla de cierre. ¡Vamos!, ¡supérenlo ya; tienen dos divorcios encima, se están quedando calvos y el banco está a punto de embargarlos y todavía defendiendo unas series basura de los ochenta por internet!
Los ochenta en Latinoamérica
¿What the fuck? En latinoamérica nunca hubo sesentas ni ochentas ni nada similar, las series, las modas y la música siempre llegaban años después y trasnochadas. Sin embargo como principal engendro del seudoochenterismo tercermundista hay que mencionar el así llamado “rock en español” que no era primero que todo rock, y aveces ni siquiera parecía ser cantado en castellano. Grupos como Los Prisioneros o Hombres G, se encargaron entonces de convertir el mal gusto y el pop edulcorado y simplista en fenómeno de masas entre la juventud ignorante e incauta de entonces. No puedo creer que escucháramos esa música del demonio.
Solo un mísero convencionalismo
En resumen, eso de dividir los siglos en décadas, no funciona bien la mayoría de las veces, es un convencionalismo cliché, que sin embargo la gente acaba tragándose. Sólo hubo una Década verdadera, Los Sesenta; los años en que la curva de bienestar humano alcanzó su punto más alto, y la humanidad creyó ingenuamente en que habría un futuro mejor. Pero por lo visto, parece que se equivocaron.


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