Para los pollos, yo soy Dios
La vida es sólo una corta y mala conjunción de azares que la hacen aveces insoportable y sin sentido. El soportar el hedor humano que me rodea es deprimente, y así siguen pasando los años, en esta monotonía absurda. No todos nacieron millonarios, hermosos o lo suficientemente pasivos para aceptar la existencia tal como es, la mayoría solo son carne de cañon o mano de obra barata, y debajo de éstos una gran masa que nació para pasar hambre y luego morir. Leo las noticias (no porque me importe verdaderamente sino por supremo aburrimiento): gente matando gente, gente empobreciendo gente, gente robando gente, gente engañando gente, gente vengándose, gente estúpida por todos lados. Y aún así, hay imbéciles que se preguntan el por qué. Mientras siento como el tiempo se me escapa de las manos y mi único deseo es que pase rápido, sin sentirlo, porque no tengo otra salida.
El paraíso sería estar solo, con las pocas personas de mi elección, con suficientes viandas y provisiones a mi alrededor y un camino despejado, ser el único sobreviviente de un cataclismo que se hubiera llevado a la humanidad entera y ante el cuál fuera yo inmune. Sí, al final la única enseñanza que pueden dejarte los otros seres humanos, es que son completamente insoportables y aburridos, un bidón vacío de emociones que solo se reúnen mutuamente por algún mandato aciago de los genes.
Si antes se ha esperado demasiadas cosas de la humanidad, y de las personas, se llega tarde o temprano, a la certeza de lo imbécil que es desperdiciar el tiempo en la gente. Pero el acento no está en eso, es algo demasiado obvio que sólo somos bolsas rellenas de tripas que vagan por ahí reproduciéndose, enfermándose y luego muriendo. Es más fuerte el saber que todo es una farsa, una mera apariencia social, materia y energía que al final no es más que nada. Y saberlo no cambia nada. La existencia, de dibujar una gráfica, trazaría en el tiempo una campana de gauss, en algún punto ya no se puede subir más y se empieza irremediablemente a bajar, cada vez más rápido. La muerte es la única esperanza de la consciencia, la única forma de descansar. El vacío. Tener consciencia continua de la muerte, de que finalmente se va a desaparecer.
Hay gente que se engaña a si misma pensando que necesita una razón para vivir; pero la existencia es solo un hecho biológico que no se requiere más que a sí misma. Siempre que alguien menciona a Dios no puedo dejar de pensar que es o un pobre ignorante o un tremendo idiota. Sólo una muestra más de la sobrevaloración de la humanidad, y el egocentrismo.
Para los pollos Dios son los hombres, idiotas. Dios es miedo y terror. Anoche soñe con Él, elevo una luna amarilla hasta el cenit y luego apareció holograficamente ocupando medio firmamento, y entonces nos dijo la verdad: que solo eramos sus lechugas, su manera de experimentar con la enfermedad y el dolor. Y la mayor parte de la gente, al saberlo, enloqueció. Yo ya lo sabía así que no hubo trauma. Pero a mi alrededor todo era sangre, asesinato, suicidio y corrupción. Tal como un cuadro del Bosco. Y fue un buen sueño, y desperté una vez más convencido de poseer la verdad, la absoluta verdad de que no hay ninguna verdad, solo vacío.


10 comments